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Arte visionario
Kené, arte
Shipibo-konibo

“Kené”
significa en lengua shipibo-konibo diseño
–los shipibo son indígenas que habitan la
cuenca del río Ucayali, en la Amazonia
peruana–. La palabra kené es utilizada
para designar los patrones geométricos
hechos a mano sobre una variedad de
superficies: el rostro, el cuerpo, las
paredes externas de las cerámicas, los
textiles, las coronas de los chamanes, las
bandas de chaquiras, los remos y otras
piezas de madera… En abril de 2008 el
Instituto Nacional de Cultura del Perú
declaró al kené Patrimonio Cultural de la
Nación.
El arte de trazar kené es femenino y es
considerado materialización de la energía o
fuerza positiva conocida como koshi,
de las plantas llamadas “rao”,
o plantas con poder, entre ellas la
ayahuasca. Una artista shipibo cuenta:
“Si quieres ver algún dibujo en tu ojo
mismo toma ayahuasca. El abuelo tomaba
ayahuasca y allí veía toda clase de diseños,
él me enseñó a ver los dibujos.”
Hasta el 15 de marzo se puede ver la
exposición de arte Shipibo-konibo en el
Museo de Trajes Regionales de Colombia,
en Bogotá.
El kené tiene una
finalidad estética y terapéutica. Para los shipibo-konibo
embellecer a las personas y a las cosas, con los
grafismos de la energía de las plantas cura los
males de origen físico, sicológico, social y
espiritual. |
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Arte visionario
Kené, arte
Shipibo-konibo
El
grupo étnico shipibo-konibo habita
tradicionalmente la cuenca del río Ucayali,
uno de los principales tributarios del río
Amazonas en el Perú. Pertenece a la familia
lingüística Pano y se caracteriza por tener
un estilo de vida ribereño. Es actualmente
uno de los grupos indígenas con mayor
población en la región.
En la actualidad los shipibo aseguran su
subsistencia combinando diferentes
actividades productivas. Los hombres cazan,
pescan siembran las chagras y jornalean; las
mujeres trazan los diseños kené en los
objetos de uso cotidiano y en los productos
destinados al mercado de artesanías.
La cuenca del Ucayali ha sido un espacio de
coexistencia e intercambio cultural de
notable complejidad y riqueza. El desarrollo
del arte shipibo-konibo es fruto de estos
intercambios culturales históricos y en los
últimos años, del crecimiento del turismo en
la localidad.
Recientemente algunas comunidades se han
asentado en la cuenca del río Purús, así
como en los centros urbanos, especialmente
en Pucallpa, la segunda ciudad de la
Amazonia peruana, donde vive la mayoría, y
en la vecina comunidad de San Francisco de
Yaranicocha, uno de los principales lugares
de producción y comercialización de objetos
adornados con kené.
Kené, arte Shipibo-konibo
“Kené” significa en lengua shipibo-konibo
diseño. La palabra es utilizada para
designar los patrones geométricos hechos a
mano sobre una variedad de superficies: el
rostro, el cuerpo, las paredes externas de
las cerámicas, los textiles, las coronas de
los chamanes, las bandas de chaquiras, los
remos y otras piezas de madera.
No es un arte figurativo; el arte de trazar
kené es femenino y es considerado
materialización de la energía o fuerza
positiva llamada koshi, de las plantas
llamadas “rao”, o plantas con poder, entre
ellas la ayahuasca –Banisteropsis caapi– y
el piripiri –Cypreus sp.– que ocupan un
lugar central dentro de la cosmovisión y el
arte de los shipibo-konibo, pues están
emparentadas con la anaconda primordial y
tienen el efecto de hacer ver diseños en
visiones. Las mujeres ven kené en sus
“pensamientos”, gracias al uso ritual de
piripiri materializan sus visiones,
pintándolas, tejiéndolas y bordándolas en
los cuerpos, las telas y los utensilios.
El kené tiene una finalidad estética y
terapéutica. Para los shipibo-konibo
embellecer a las personas y a las cosas, con
los grafismos de la energía de las plantas
cura los males de origen físico, sicológico,
social y espiritual.
Teresa Flórez, artista shipibo cuenta: “Si
quieres ver algún dibujo en tu ojo mismo
toma ayahuasca. El abuelo tomaba ayahuasca y
allí veía toda clase de diseños, él me
enseñaba a ver los dibujos. Yo he visto toda
clase de diseño. Despiertas y lo haces en la
tela. El diseño ya está en tu mente. Si
quieres bordar o pintar haces lo que
quieres… los bordados son en cañamazo, en
tocuyo. Antiguamente tejíamos las telas,
ahora no hay tiempo. Del barro blanco sale
el color negro, de la corteza del nogal el
caoba, se pinta con un palito, el diseño que
ya está en tu mente”
El arte del kené se realiza con trazos de un
mismo grosor, que se tocan entre sí,
formando un circuito de caminos en forma de
laberinto. La certeza y finura de las
líneas, las curvas y ángulos, la proporción
de espacios en blanco y la integración de
los trazos en un conjunto visual armónico,
miden la maestría de la artista.
Arte Textil
Antiguamente los shipibo-konibo sembraban
algodón en sus chagras, hilaban y tejían las
telas; empleaban colorantes naturales para
pintar los diseños en las faldas, “cushmas”
y coronas. Las artesanas no emplean ningún
instrumento para medir los trazos, no hacen
maquetas ni borradores. Se colocan frente a
una tela y comienzan a plasmar diseños
guiándose por las visiones de sus
pensamientos. Los trazos representan un
armazón de caminos por los que los seres
viajan comunicándose entre sí y
transportando conocimiento, objetos y
poderes.
Actualmente las mujeres shipibo emplean
diversos métodos de trazado del kené.
Algunos son pintados con barro y corteza de
nogal, utilizando una astilla de madera o un
pincel, sobre telas industriales. Otros son
bordados con hilos de colores y cosidos como
aplicaciones; también se encuentran hechos
en telar con hilos de algodón de diferentes
tonalidades para componer tejidos de
diversos tamaños, paños y pulseras.
En abril de 2008 el Instituto Nacional de
Cultura del Perú declaró al kené Patrimonio
Cultural de la Nación.
Editado con información de la
Exposición por Ricardo Díaz para
visionchamanica.com
Se publica en Febrero
28 de 2012
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