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Juan Sebastián Monsalve
Música
Dios salve
a Monsalve
Por: Juan Carlos Garay
En:
http://www.semana.com/noticias-cultura/dios-salve-monsalve/117273.aspx
Sábado 1 Noviembre 2008

La
sala de ensayos en la casa de Juan
Sebastián Monsalve está casi vacía,
salvo por un piano y dos libros. El primero
de ellos es el Blue Book, la
más famosa colección de partituras de jazz;
el segundo es la autobiografía del músico
indio Ravi Shankar. De algún modo,
esos dos tomos sintetizan la búsqueda que
Monsalve emprendió hace más de 10 años:
un lenguaje que tuviera a la vez la frescura
del jazz y el rigor de la música clásica de
Oriente.
El
ejercicio es tan complejo que una sola banda
no podría abarcar toda esa expresión, y por
eso el músico ha decidido liderar tres
grupos a la vez. Lo llamativo del asunto es
que este año, en uno de los momentos de más
baja producción discográfica en el mundo,
sus tres grupos lanzan grabaciones nuevas.
En primer lugar está su trío de jazz, que
recarga de aportes originales a un género
universal; luego tenemos la agrupación
Comadre Araña, con la que ha
explorado la energía de las voces femeninas;
y finalmente, Curupira, el
grupo que hace una década comenzó toda la
locura contemporánea por el folclor, que
lanzará un álbum de éxitos con cuatro temas
nuevos.
El
disco de jazz es impecable desde la carátula
(que, por cierto, recuerda los clásicos
diseños del sello Blue Note). El formato de
trío con piano, bajo y batería es ultra
conocido y sin embargo, Monsalve les hace
grandes aportes, fruto indudable de la
experiencia de haber vivido un año en India.
"Los conceptos hindúes se meten en casi
todas las canciones", explica. "Por ejemplo
la canción 'Raga que Zumba' es un
ritmo llanero, una estructura de joropo muy
recurrente a la que terminé mezclándole una
escala hindú". Igualmente interesante es su
concepto de la interpretación, ideada para
que el piano sea protagonista mientras él
dirige con discreción desde el bajo
eléctrico.
Otro de
sus proyectos es Comadre Araña que,
sin ser abiertamente comercial, tiene un
formato mucho más llamativo: Monsalve optó
por expresar sus intereses a través de
cuatro voces que se funden maravillosamente,
en un juego en el que la belleza podría
llegar a pesar más que el concepto musical.
Le pregunto si no es una especie de trampa
ubicar cuatro chicas muy guapas al frente, y
me responde sonriendo que la culpa la hemos
tenido nosotros los periodistas. "Lo que más
nos importa es el sonido, pero al
confrontarlo con los medios masivos
terminaba ganando lo visual y eso era
divertido para nosotros. Así que decidimos
jugar con eso y hasta lo hicimos evidente en
la carátula, donde los hombres desaparecemos
detrás de estas princesas".
Además
del trío de jazz, del cuarteto vocal y de la
tropa folclórica, Juan Sebastián Monsalve se
dedica a la docencia en dos universidades
bogotanas. Dice que le roba tiempo al sueño,
pero no tiene cara de trasnochado. El
secreto, se hace evidente en la
conversación, es una agenda muy bien llevada
y una rigurosa disciplina de ensayos. "Lo
ideal sería, como la banda de Duke Ellington,
ensayar todos los días, pero no es que yo
tenga una nómina de 15 empleados. Toco con
músicos muy buenos con quienes nos podemos
reunir una o dos veces por semana, con los
horarios ya concretados para todo el año. Y
afortunadamente cuento con el entusiasmo y
el cariño de toda esa gente alrededor de
estos proyectos".
Con
esa actividad incansable, Juan Sebastián
Monsalve se gana por derecho propio el
título de músico independiente del año.
Independiente porque, si bien ha participado
en empresas comerciales (fue arreglista en
el disco Contacto, de Cabas, por
ejemplo), lo suyo es por encima de todo una
búsqueda artística personal. Como él afirma,
"no me siento honesto cuando tengo que
complacer a otra gente a nivel estético". Y
en este medio en que abundan las músicas
complacientes respaldadas por grandes
inversiones, que alguien prefiera apostarle
a la expresión propia, gestionándola con
imaginación, es una gran noticia para el
arte.
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