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Orhan Pamuk
Literatura Contemporánea
La Vida Nueva
De Orhan Pamuk
Alfaguara. Primera edición en
Colombia 2006
Reseña de
Natalia Rodríguez*
Desocupado lector: sin juramento me
podrás creer que quisiera que este libro,
como hijo del entendimiento, fuera el más
hermoso, el más gallardo y más discreto que
pudiera imaginarse…
Don Miguel de Cervantes Saavedra
Prologo a "Don Quijote de La Mancha "
Pocas
veces nos encontramos ante un texto que nos
quite, literalmente hablando, del sillón del
poder en el que dichosamente nos sentamos
como lectores. Y Orhan Pamuk lo
logra. Con La Vida Nueva, no
es extraño verse enfrentado a un escritor
que le exige a un osado lector a escudriñar
hábilmente entrelineas. El autor nos
propone, como si se riera de nosotros, una
paratextualidad ligera, un titulo con
aspavientos aparentes de “nueva era”, siendo
ligero y rudo a un tiempo. Pero es también
interesante en la recepción, que ante
semejante provocación, el autor, respete al
lector. A medida que corren las paginas, ya
no es el autor el que propone. Una vez
“desinstalado” el lector, incomodado y
puesto en aprietos, ha emprendido una ardua
tarea: la de construir el sentido del texto.
Pamuk, premio Nobel de Literatura 2006,
nace en Estambul, Turquía en
1952. Su compromiso político lo ha llevado a
denunciar y reafirmar el asesinato de un
millón quinientos mil armenios en 1915 y treinta mil
kurdos por parte de Turquía. Fue, por ese
motivo, acusado bajo el artículo del código
penal, que prohíbe insultar y debilitar la
identidad Turca. Orhan Pamuk quiso, entre
los siete y los veintiún años dedicarse a la
pintura; pero al ingresar a la facultad de
arquitectura en su ciudad natal, se da
cuenta de su inclinación por una solitaria
profesión; la escritura. Se gradúa entonces
como periodista en la Universidad de
Estambul y en su periodo de autoexilio,
labora como docente visitante en la
Universidad de Columbia.
En su obra encontramos una mirada sostenida
en la influencia que ejerce occidente sobre
las costumbres de oriente, entrecruzando en
sus textos elementos de carácter simbólico y
alegórico. De otra parte le interesa también
el nombramiento de ese anhelado retorno a un
pasado glorioso: es un sentimiento de
amargura que no solo incumbe al pasado
histórico, por un lado glorioso y por otro
decadente, como lo fue el Imperio Otomano en
la brillantez de su creciente poderío y su
posterior caída, sino que embarga el paisaje
y las nubes, la arquitectura, su carácter
portuario y en fin, las costumbres del
ciudadano estambulí, como lo es Pamuk, quien
crece en medio de una familia acomodada y
occidentalizada que ya ha olvidado incluso
la lectura obligada del Corán.
Si nos detenemos en estos dos elementos que
se entrecruzan, podremos dar cuenta de esos
dos ejes que se repiten y se convierten en
motivo recurrente de su obra. En la vida
nueva un joven estudiante de ingeniería se
siente atraído por un libro que la angelical
Canan deja abandonado por “casualidad” en
una mesa. La lectura del libro abrirá un
universo tan atractivo para Osman Bey al
punto de olvidar sus estudios y su familia;
emprendiendo accidentados viajes por todo el
territorio turco, en buses a los que nunca
les falta un televisor que transmita
melodramas amorosos e historias de vaqueros.
Pero al parecer, no solo es Osman el lector
del libro, libro que la Gran Conspiración
introdujo junto a ideales provocativos y
sensuales de mujeres en revistas, la coca
cola o la televisión; elementos que
conforman un collage de marcas contra las
que el Doctor Delicado ha emprendido la
guerra y a la que le sobreviven entre otros
pocos, la gaseosa Budak, natural de
Turquía, y que algunos aun prefieren.
El líder de la Contra Conspiración ha
acumulado objetos creyendo en su rigor avaro
y a fuerza de guardar cosas, que así
conservará intacta la memoria de oriente
evitando así la amnesia colectiva. Su hijo,
Mehmet, (y atentos al quiño del autor sobre
los nombres de sus personajes) ha sido
reclutado en las filas de la Gran
Conspiración y, sin saberlo ha sido espiado
por Zenith, Nahit, Movado, Omega y Seiko,
todos enviados por su padre. El último espía
resulta ser Osman Bey, su seudónimo,
“huérfano Cincuenta”, y su misión; terminar
con la vida de Mehmet
La novela termina con un Osman con diez años
mas, casado, con una familia ¿habrá
descubierto el camino que lo lleva a elegir
esa vida nueva después del asesinato de
Mehmet? Los tebeos del tío Rifki, el
ferroviario, el juego de espejos del
elemento contenedor de los caramelos vida
nueva, el alter ego de Osman Bey, son pistas
que solo usted, como lector, considerará si
son importantes, si debe tener en cuenta
para reconocer cual es el camino mas
indicado a la Vida Nueva .
* Natalia Rodríguez es
Profesional en Estudios Literarios de la
Universidad Javeriana y ejerce actualmente
la docencia universitaria.
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