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Psoriasis
Medicinas Étnicas
Curación de la Psoriasis por la Medicina
Tradicional Inga
Entrevista con el Taita Víctor Jacanamijoy
Por: Ricardo Díaz Mayorga
Bogotá D. C., Colombia, Noviembre 24 de
2007

Taita Víctor Jacanamijoy y
su esposa Rosa Elena Jacanamijoy
P/ ¿Qué es la
Psoriasis, según su conocimiento?
R/ La psoriasis, como otras enfermedades,
tiene nombre en nuestra lengua, se denomina
sigsii muiu, quiere decir:
sigsii, rasquiña, piquiña y
muiu, granos. La escamación
sucede cuando no se encuentra remedio o se
demora, aparecen entonces unas capas gruesas
y empieza a escamar. La reacción que se
produce es de mucha rasquiña, mucha piquiña
y si no se encuentra el medicamento adecuado
se va extendiendo por todo el cuerpo, y
rascándose va llevando el germen de la
enfermedad a otras partes no afectadas. Como
eso se ve muy feo la persona enferma se
esconde, se enclaustra, ya no quiere salir;
pero además empieza a sentir dolores
estomacales, diarreas, fiebre y la cosa se
va complicando.
P/ ¿Por qué la gente se
enferma de eso? ¿Cuál es el origen? ¿Es
genético?
R/ Sinceramente no puedo decir cuál es el
origen, pero según lo que taita José me
enseñaba, tiene que ver mucho con el
sufrimiento, con el sentimiento, o con lo
que llaman aquí en la ciudad el stress.
Creo que es del sistema nervioso pero
también es muy probable que tenga origen
genético.
P/ ¿Dentro de qué
condiciones hay más probabilidades de que
las personas propensas desarrollen el mal y
que se agrave? ¿Tiene que ver con el estilo
de vida que lleve la persona: la comida, la
forma de vivir, los vicios…?
R/ No, no tiene que ver el estilo de vida ni
esas cosas. Aquí he atendido desde gente que
vive muy bien hasta muy mal. Tampoco tiene
que ver con la situación económica, ni el
tipo de comida, hay gente que está muy bien
alimentada y otros que no, igual aparece la
enfermedad.
P/ Esto hace suponer
que la condición de que hablabas del
sentimiento, del origen nervioso, sea el
factor determinante.
R/ Sí, yo creo que viene más por ahí. Si uno
indaga y hace un diagnóstico del paciente
conversando con él, es muy probable que haya
soportado otras enfermedades o que haya
tenido un sufrimiento prolongado por la
desaparición de alguien, ya sea por muerte o
porque se fue, o algún desenlace doloroso.
P/ ¿Cuánto hace que Ud.
conoció el primer caso de psoriasis?
R/ Yo conocí mucho esto desde muy pequeño,
viajando con mi papá y mi mamá; de pueblo en
pueblo fui conociendo y miré cómo los
abuelos tratan ésta enfermedad sin ningún
problema. Y ahora que estoy en la ciudad ya
más permanente he venido encontrando casos
verdaderamente alarmantes y mucha gente
sufriendo: mujeres, hombres… sobre todo
hombres y adultos.
P/ ¿Cómo es un caso
alarmante?
R/ Es cuando está muy extendido y
prácticamente está invadido todo el cuerpo y
no han podido parar el crecimiento de la
enfermedad.
P/ Desde que Ud. está
ejerciendo, que recuerde ¿cuántos casos de
psoriasis ha tratado?
R/ He visto muchos casos, de personas que
vienen a “consulta”, como dicen acá, pero de
los que se han sometido al tratamiento y han
venido cumplidamente y se les ha hecho
seguimiento, podemos hablar de 10 casos de
personas tratadas y sanadas. Pero muchos de
los que me han consultado, si no encuentran
una curación inmediata no vuelven.
P/ ¿Porqué la gente no
acepta los tratamientos más prolongados de
la Medicina Tradicional Indígena?
R/ Creo que no hay una cultura médica y la
gente quiere todo inmediato. Tampoco están
acostumbrados a lo que nosotros llamamos
uigsa maillai, que significa
“lavar el estómago”, no acostumbran
hacerse limpias internas y externas
periódicamente y por eso están más propensos
a cualquier tipo de enfermedad. Hay una gran
dificultad porque la gente quiere curarse en
el menor tiempo posible. Y eso en la
medicina inga es muy complicado, porque,
como dicen los abuelos esto es de
paciencia, de mucha paciencia y de buena
voluntad; que el paciente quiera de
verdad y que tenga constancia. Solo si se
reúnen esas dos condiciones es probable que
se superen esta y otras enfermedades.
Además, los medicamentos que nosotros
preparamos no actúan tan rápidamente, porque
la enfermedad no solo tiene que ver con la
piel; tiene que ver internamente con el
factor nervioso, y con la alimentación, con
la forma de bañarse, etc., tiene que ver con
la vida misma. Si Ud. no cumple esas
condiciones, algo falla y lo poquito que uno
pueda hacer se puede desperdiciar en
cuestión de horas.
P/ ¿Cómo es el
tratamiento para la psoriasis que Ud aplica?
¿Qué procedimientos incluye?
R/ Lo primero es que el paciente se someta a
una limpia interna: estamos hablando
de una purga, porque lo que se ve en
la piel externamente se produce internamente
desde el estómago, entonces hay que limpiar,
purgar. Tenemos distintas purgas, incluido
ambihuasca o yagé, pero además
se dan indicaciones a la persona en cuanto a
la alimentación, a la forma de bañarse.
Luego, se trata con baños para desinfectar,
se hace maillai –lavar,
limpiar, desinfectar–, con medicamento de
plantas que se ha puesto al fogón y se
aplica caliente, lo que más aguante el
cuerpo. Aunque se supone que no es
contagioso siempre hago estas curaciones con
guantes y con paletas.
Después, se aplica una preparación de
origen natural, de plantas amargas y
picantes, que combaten la enfermedad. La
preparación es normalmente de cenizas de
esas plantas mezcladas en agua; aunque
últimamente, tomando yagé he entendido por
cuenta propia que la aplicación de los
abuelos con cenizas sale muy costosa porque
la mezcla se cae al secarse el agua. Y se me
vino a la mente, en visión de yagé, que
podíamos combinarla con un aceite
amazónico. Así, la preparación de los
abuelos combinada con aceite permite que se
lubrique y se humecte la parte afectada,
además de combatir la enfermedad. La
combinación penetra en la piel y cura, pero
a la vez la humecta, porque no nos olvidemos
que esto produce mucha resequedad y la piel
se cuartea y se vuelve inmanejable.
Aquí citamos al paciente cada 8 días porque
no tenemos disponibilidad para hospitalizar
y tampoco tenemos el concepto de guardar la
gente. Entonces la gente viene cada 8 días y
se hace la curación y les estamos confiando
algunos baños para que se los lleven a su
casa y se ayuden y allá se los pueden
aplicar sus familiares o acompañantes.
También estamos manejando esto con los
cambios de luna, porque es muy efectivo.
El cambio de luna es de creciente a luna
llena. Taita José enseñaba que en
cambio de luna florece, y también se ponen
en el punto máximo todas las enfermedades.
En ese periodo es cuando más intensamente se
aplican los medicamentos, porque se entiende
que así como florece, se pone más malo el
paciente e igual hay que aplicar el
medicamento para que se mejore.
Los familiares y amigos también tienen mucho
que ver en la curación. El acompañamiento y
el afecto que el paciente tenga es muy
importante, porque hay que dar mucho
alimento interno: el cuidado materno, el
cariño y ayudándole a entender al que está
enfermo que va a salir adelante.
También estamos aplicando algo que es muy
importante para nuestros pueblos que es la
fibra de maíz que estamos aconsejando
a los pacientes que lo coman.
P/ ¿Qué sabe Ud. de las
respuestas que tiene la medicina occidental
alopática para esta enfermedad?
R/ Bueno, yo he leído varios textos de
medicina en cuanto a psoriasis y tanto los
especialistas, dermatólogos, como los
médicos, descartan la posibilidad de que
tenga cura y los libros dicen eso: que
desafortunadamente no se puede hacer nada y
que el paciente tiene que aprender a
convivir con ella. Hay ungüentos, hay
cremas, hay inyecciones para aliviar; hay
tratamientos paliativos de los dermatólogos.
Pero en el caso nuestro podemos demostrar
que sí hay cura; tiene nombre en nuestra
lengua y hay medicamentos que combaten este
flagelo.
P/ ¿Cómo maneja Ud. su
medicación respecto de la que aplican los
otros médicos que han tratado a los
pacientes que le llegan?
R/ Yo permito su aplicación y es normal que
nuestro cuerpo reaccione diferente frente a
distintos medicamentos, entonces no hay que
quitar medicamentos que las personas vienen
utilizando por varios años; sería como
quitarle el tetero a un niño. Estamos
combinando las medicinas alopáticas u
homeopáticas, o indicadas por otro médico,
con las mías, hasta que el cuerpo lo
asimile; y la idea es que no dependan de
ninguna, ni de la mía, porque sinó no
estaríamos sanando.
P/ El mejoramiento que
Ud. ha hecho de la fórmula tradicional que
recibió de sus Mayores es una innovación que
podría más adelante llevar a la producción
de un medicamento para comercializar.
Obviamente que esa no es la perspectiva de
Uds. Pero puede ocurrir que si no lo hace
Ud. como gestor y dueño de esa innovación,
otros lo puedan hacer. ¿Ud. que piensa a ese
respecto?
R/ Bueno, Ud. que conoce a nuestra gente,
los yageceros, entiende que además del
medicamento esto es presencial, es práctico.
Además de aplicar un medicamento nosotros
solemos armonizar, equilibrar las energías
con el canto, la música. O sea, la cuestión
no es solamente aplicar el medicamento, va
mucho más allá: tiene que ver con el
espíritu de la enfermedad y con el espíritu
de la persona que está enferma, entonces
no creo que sea tan fácil. De todos modos,
aquí se trata es de aprender y la misma
enfermedad me ha dejado una enseñanza: según
la reacción de los pacientes uno va mirando
qué es lo que hace falta, o sea que ellos
también han sido para mí una enseñanza.
He descubierto que se puede hacer esto, que
se puede combinar. Tenía mucha inquietud y
tenía miedo de que la reacción fuera adversa
y la verdad pues ha sido muy conveniente y
estoy muy contento de haber descubierto esa
posibilidad de combinar con las plantas algo
que puede reemplazar el agua. En este año
2007 me ha dado muy buen resultado esa
combinación de cenizas con aceite, y
vamos a seguir así.
Entrevista realizada por Ricardo Díaz
Mayorga en Bogotá D. C., Colombia, Noviembre
24 de 2007, para visionchamanica.com. Se
puede reproducir citando la fuente y
estableciendo el link respectivo.
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