Me parece poco serio que un animal
cualquiera pueda reflejar patologías humanas que tardan años en
manifestarse. Y muy cruel el sacrificio de ese ser en pos del
bien de un humano. La vida vale para todos. Hay medios menos
sangrientos de diagnóstico hoy en día. Saludos Carlos Gómez
Abril 16 – 2012
La información tiene una buena
riqueza informativa, por lo cual agradezco al señor autor por la
información, ya que me sirvió de mucha, ayuda para un trabajo . Franzito Ztonee
Noviembre 1 - 2011
En la presentación me interesa, ya
que he visto pocas veces y eso faltaba una investigación, por
ello quisiera tener su libro como lo consigo ya que vivo en
Baños del Inca-Cajamarca. Noé Hucal
Mayo 28 - 2010 Re/ Escribe al mail del Dr. Reyna:
Está muy buena la investigación…
Es maravilloso que pueda saber el diagnóstico y la cura de mi
enfermedad. Me gustaría practicar dicha experiencia. Gracias por
sus estudios que nos sirven de información. Milica Zoranovich
Enero 31 - 2010
Bien, pero si es efectivo en
diagnosticar ¿qué utilidad tiene para poder curar la enfermedad,
si es que existe esa posibilidad? Lady
Noviembre 26 - 2009
Re/ De acuerdo con los
curanderos del Perú, y mis observaciones, la "limpia con cuy"
conlleva una cualidad de curación (extracción) de la afección
que afecta al paciente. Aunque de este tema no se ha realizado
ninguna investigación.
Normalmente luego de la Soba el curandero prescribe al paciente
el tratamiento a seguir para curarse de las afecciones que ha
encontrado. Lo cual puede ser también otra soba con cuy.
De hecho, simultáneamente con la operación de la soba ocurre la
"limpia" del organismo del paciente, en particular de las
energías negativas y de las impresiones. Pero, cuánto de dichas
afecciones son extraídas por la soba no se puede decir, si es
5%, 10%, 25 % o más.
Incluso hay curanderos que durante el proceso de diagnóstico
dicen que "van a operar" al cuy, y con ello consideran que están
operando al paciente, prescribiendo a éste que descanse y guarde
reposo porque ha sido operado. Esto es más directo en el caso de
tumores, para lo cual el curandero con cuidado retira la parte
afectada del órgano del cuy. Victor Reyna P.
El Autor
Víctor Manuel Reyna Pinedo nació en
1953 en Lambayeque, Perú. Es profesor
principal de la Facultad de Ciencias de la
Universidad Nacional de Ingeniería, en Lima,
Perú. Obtuvo su Licenciatura en Química de
la misma Universidad y se doctoró de Tercer
Ciclo en Química Orgánica por la Universidad
de Paris-XI (Orsay), e hizo su
Post-doctorado en el Laboratorio de
Stereochimie et des Interactions
Moleculaires de la Ecole Normale Superieure
de Lyon.
Sus áreas de investigación son Química
Orgánica de Productos Naturales (Fitoquímica)
y Medicina Tradicional Peruana
(Etnomedicina). En los últimos 7 años ha
publicado 2 libros y varios artículos en
revistas científicas. Es expositor
frecuentemente invitado a conferencias,
seminarios y cursos en los temas de sus
áreas de investigación.
E-mail:
vrey26@yahoo.es
Medicina
Tradicional Inca
La soba del cuy
Diagnóstico y curación en la medicina
tradicional peruana Por: Víctor Reyna Pinedo*
Carátula de la segunda edición del
libro del Dr. Víctor Reyna –Lima,
2002–, en que se presentan los
resultados de su investigación sobre
la soba del cuy.
Para
los curanderos peruanos la soba del cuy es
un procedimiento de diagnóstico, pronóstico
y curación de enfermedades, que se realiza
frotando con un cuy todo el cuerpo del
paciente, sacrificando luego al animal para
examinar su organismo.
Como procedimiento de diagnóstico, el
organismo del cuy reproduce las afecciones
que tiene el paciente, y para el curandero
la observación del organismo del cuy
equivale a la observación del organismo
interno del paciente.
El diagnostico del cuy consiste en dos
partes: inspección de la parte externa del
animal y examen de los órganos internos.
Para el examen de los órganos internos se
requiere cortar con un cuchillo el abdomen
en su parte central, separando la epidermis
hacia ambos costados para que sean visibles
los órganos interiores, y se procede a la
observación de cada órgano, e incluso en
algunos casos a la palpación de los mismos:
órganos genitales, intestinos, riñones,
páncreas, estómago, hígado y vesícula. Se
corta el diafragma y se observan los
pulmones y el corazón. Se continúa con la
garganta. Finalmente, se despelleja la
cabeza del cuy liberando el cráneo para su
observación.
Los casos estudiados se seleccionaron entre
las más de 500 sobas de cuy que tuve ocasión
de observar del trabajo con pacientes
realizado por un reconocido curandero
residente en Lima, de los cuales 406
corresponden al trabajo sistemático que se
realizó una vez por semana, durante los años
1992 y 1993.
Se estudiaron principalmente aquellos casos
en los cuales el paciente contó con su
diagnóstico clínico y se presentó una
afección específica en el órgano
correspondiente del cuy.
Para el estudio de los casos se tomó la (s)
fotografía(s) del órgano afectado en el cuy;
se seccionó dicho órgano y se lo colocó en
una solución acuosa de formaldehído al 10%
para su conservación; posteriormente, se
realizó el examen histopatológico de dicho
órgano (a cargo de un patólogo); y se
solicitó los análisis clínicos respectivos
al paciente. Toda esta información fue
discutida con especialistas médicos y el
patólogo/médico-veterinario.
Los exámenes histopatológicos que se
realizaron en órganos de cuyes,
pertenecientes a animales que se utilizaron
en la soba de pacientes, concluyen en que
tales órganos presentan afecciones
(internas) específicas en el mismo órgano en
el que tiene afección el paciente, y en la
mayoría de ellos dicha afección guarda una
relación directa con la afección del
paciente. Estos resultados descartan la
manipulación del cuerpo del animal por el
curandero como origen de las afecciones en
el cuy.
Para ilustrar estas propiedades de la soba
del cuy presentamos el caso de una paciente
(46 años) con diagnóstico clínico de cáncer
uterino en el anexo derecho (ecografía
pélvica, 31.Ago.93), quien había suspendido
el tratamiento de radioterapia porque no
sentía mejoría. La soba del cuy realizada el
23.Set.93 permitió poner en evidencia un
carcinoma en el cuerno uterino derecho (Foto
N°1), afección que también se ponía en
evidencia en el examen histopatológico que
se realizó con dicho órgano*
FOTO N°1.- Carcinoma en cuerno
uterino derecho del cuy utilizado en la soba
de la paciente ( S93.40-P279 / M - 46)
CONCLUSIONES
Se ha verificado la correlación que se
presenta entre la afección que tiene el
paciente (sustentada en exámenes
–diagnostico clínicos) y la presencia de una
afección especifica en el órgano análogo del
cuy que ha sido utilizado en la soba <in
situ>, el análisis macroscópico-fotografía y
microscópico-estudio hispatológico del
órgano del cuy).