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Vasodilatador
El Ajo
Allium sativum
Por Emilce López
Díaz

Esta
planta de olor característico capaz de espantar
brujas, vampiros, malos espíritus y hasta parásitos
parece tener origen en Asia Central, desde donde se
extendió a toda Europa, y de allí fue transportada a
América por los conquistadores españoles. Ya los
chinos y egipcios en la más remota antigüedad,
utilizaban el ajo alimentando con él a los esclavos
que construían las pirámides porque creían que les
aportaba energía, también se empleó en el proceso de
momificación y como moneda. En Grecia y Roma el ajo
se consideró un potente afrodisíaco, se lo apreciaba
como una fuente de fortaleza física y lo incluían en
la dieta de esclavos y atletas para incrementar su
vitalidad. Las propiedades bactericidas del ajo se
demostraron sobradamente en las dos guerras
mundiales, cuando se utilizaba su jugo para
desinfectar las heridas de los soldados.
El ajo, es una hortaliza cuyo bulbo emana un fuerte
olor al ser cortado, esto se debe a dos sustancias
altamente volátiles, denominadas aliina y
disulfuro de alilo. La variedad más común es la
Allium sativum. Se ubica dentro de la familia
de las liliáceas. Es una planta perenne emparentada
con la cebolla. Las hojas son planas y delgadas, de
hasta 30 cm de longitud. Las raíces alcanzan
fácilmente profundidades de 50 cm o más. El bulbo,
de piel blanca, forma una cabeza dividida en gajos
comúnmente llamados dientes. Cada cabeza puede
contener de 6 a 12 dientes, cada uno de los cuales
se encuentra envuelto en una delgada película de
color blanco o rojizo. Cada uno de los dientes puede
dar origen a una nueva planta de ajo. Las flores son
blancas, y en algunas especies el tallo también
produce pequeños bulbos o hijuelos.
De acuerdo a los efectos medicinales buscados, varía
la forma en que deben ser ingeridos, ya que el ajo
posee diferentes propiedades crudo o cocido. Cuando
el ajo crudo es cortado o machacado, se produce la
combinación de la aliina con la alinasa, lo que
produce una sustancia denominada alicina que
actúa contra numerosos virus y bacterias y es
considerada por muchos investigadores como el más
potente antioxidante conocido. La alicina sólo dura
unos minutos por lo que es importante ingerir
rápidamente el ajo. Si el ajo es cocinado, este
compuesto se destruye. En el proceso de cocción se
liberan compuestos diferentes, como la adenosina y
el ajoeno, que poseen cualidades anticoagulantes y
reducen el nivel de colesterol.
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Ajo, crudo |
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Composición alimentaria por cada 100 g |
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Energía 150 kcal 620 kJ |
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Carbohidratos |
33.06 g |
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Grasas |
0.5 g |
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Proteínas |
6.36 g |
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Agua |
59 g |
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Fibra |
2.1g |
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Niacina (Vit. B3) |
0.7 mg |
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Ácido pantoténico (B5) |
0.596 mg |
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Vitamina B6 |
1.235 mg |
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Vitamina C |
31.2 mg |
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Potasio |
401 mg |
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Azufre |
70 mg |
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Calcio |
181 mg |
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Hierro |
1.7 mg |
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Magnesio |
25 mg |
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Fósforo |
153 mg |
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Sodio |
17 mg |
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Zinc |
1.16 mg |
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USOS MEDICINALES
DIURETICO: El ajo es recomendado en casos de
reumatismo, edemas, hidropesía, y problemas de
vejiga ya que favorece la eliminación de líquidos
corporales actuando como diurético (6 gotas al día
de extracto fluido). Tomar 2 vasos al día de la
decocción de 4 dientes de ajo en un litro de agua
puede aliviar la gota.
SISTEMA CIRCULATORIO: Actúa en enfermedades
circulatorias como hipertensión, arteriosclerosis,
colesterol alto, infarto de miocardio, angina de
pecho y otras relacionadas con una mala circulación
como las hemorroides, esto debido a la presencia de
componentes sulfurosos, así como la aliína, y el
ajoeno que le otorgan a esta planta propiedades
antitrombóticas (no formación de coágulos) por lo
que resulta muy adecuada para fluidificar la
circulación sanguínea reduciendo el bloqueo de las
arterias, y por lo tanto regulando su presión y el
nivel de insulina en el cuerpo (Medio gramo de
tintura al día, o crudo en ensalada, o maceración de
100 gramos de ajo en 400 gramos de alcohol de vino.
Media cucharadita antes de irse a dormir). Una mejor
circulación sanguínea permite un aporte mayor de
oxígeno a las células y una mayor limpieza de las
toxinas celulares.
BACTERICIDA: El ajo por su contenido en
compuestos ricos en azufre, es uno de los mejores
remedios naturales para combatir procesos
infecciosos de los aparatos respiratorio, digestivo
y excretor como gripe, bronquitis, faringitis,
putrefacciones intestinales, diarrea, infecciones
renales, cistitis, etc. (7 gotas de jarabe esencial
al día). Con funciones expectorantes esta apreciada
planta es especialmente indicada para calmar la tos
de origen bacteriano (Maceración de medio kilo de
ajos en un litro de vino blanco, tomar 3 cucharadas
diarias durante 10 días) (15 gotas al día de
extracto fluido repartido en 3 tomas); también es
eficiente cuando el dolor de oídos responde a una
infección interna del oído medio (Suministrar un par
de gotas de aceite de ajo dentro del oído, tapar con
un algodón posteriormente). Sus propiedades
bactericidas pueden aprovecharse para combatir o
prevenir las intoxicaciones alimentarias, el
tratamiento de la vaginitis u otras infecciones de
la vagina, o el tratamiento o prevención de
enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea
(Comer ajo crudo en ensaladas, tomar cápsulas de
ajo). El probado valor bactericida del ajo, así como
sus propiedades antioxidantes, podrían ser
interesantes en la ayuda contra las infecciones que
se aprovechan del Sida para aparecer (Comer hasta 5
ajos crudos por día o tomar cápsulas de ajo).
Sus propiedades bactericidas lo convierten en un
buen desinfectante contra las mordeduras o picaduras
de animales, especialmente de insectos, así como la
mayoría de afecciones de la piel, especialmente
infecciosas, como los hongos, llagas, heridas y
quemaduras (Frotar la parte afectada con jugo de
ajo). También puede utilizarse para combatir la
sarna (Frotar la parte afectada con ajo machacado en
aceite de oliva), las verrugas (Cataplasma de ajo
sobre la verruga) o los callos (Cataplasma de diente
de ajo machacado con un poco de perejil únicamente
sobre la zona afectada, sin tocar al resto de la
piel, porque puede producir ampollas).
FUNGICIDA: Por sus propiedades fungicidas
resulta efectivo para combatir la infección del pie
de atleta (Maceración de 8 o 9 dientes de ajo en
aceite de oliva durante 3 días, aplicar el aceite
con una gasa entre los dedos de los pies).
ANTIHELMÍNTICO: Por sus propiedades
antihelmínticas se utilizan las decocciones de
dientes de ajo triturados para expulsar la tenia o
solitaria y otras lombrices intestinales.
SISTEMA DIGESTIVO: Mejora la digestión, al
estimular el hígado, la vesícula y el páncreas,
aunque debería evitarse en aquellos casos de acidez
estomacal así como en estómagos delicados, sin
embargo parece tener un efecto positivo en el
tratamiento de la úlcera (Tomar crudo o machacado y
mezclado con mantequilla).
ANTICANCERIGENO Y ANTIOXIDANTE: Estudios
recientes asocian el consumo del ajo con la
inhibición del cáncer. Los compuestos azufrados
parecen ser los responsables en la lucha contra la
aparición de células cancerosas en el estómago,
hígado, pecho, etc. El flavonoide quercetina, por
sus efectos antioxidantes, parece jugar el mismo
papel. Este flavonoide también resulta muy útil para
disminuir las reacciones alérgicas producidas por el
polen.
REPELENTE CONTRA INSECTOS: Se ha demostrado
científicamente que las personas que ingieren ajo no
son picadas por los mosquitos, esto se debe a que el
humano es incapaz de digerir y/o metabolizar la
sustancia activa que los repele, por lo tanto ésta
sustancia es transpirada por los poros dermales sin
causar efectos secundarios.
PRECAUCIONES
Debido precisamente a sus múltiples propiedades se
debe tener cuidado en las siguientes condiciones:
Problemas de sangrado o de coagulación sanguínea.
Diabetes
Por su elevado contenido en yodo, no debería
tomarse en caso de hipertiroidismo.
Embarazo
Ingesta de algunas medicinas para controlar el
nivel de azúcar en la sangre y algunos
antiinflamatorios.
Puede provocar dermatitis por contacto por lo que
debe utilizarse prudentemente.
Para evitar problemas es mejor tomar este producto
de una forma natural.
TINTURA DE AJO - Preparación
Pelan y corta en pequeños trozos unos 40 dientes de
ajo bien sanos, luego colocarlos dentro de un frasco
de cristal con tapa, cúbrelos con alcohol fino
(etanol), tápalos y déjalos en maceración durante 15
días agitando diariamente. Transcurrido dicho tiempo
se filtra y queda listo para usarse. Toma de 15 a 20
gotas por día, antes de cada comida, mezcladas con
medio vaso de agua natural. Al cabo de un mes
descansa unos 10 días, y luego repite nuevamente la
dosis un mes más.
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