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Sedante Natural
Valeriana
Valeriana officinalis L.

De la
familia de las valerianáceas es conocida
también como hierba de los gatos. Planta perenne,
alta y robusta, de hasta 1.5 metros de alto. Tiene
tallo grueso, erecto y acanalado; de hojas grandes,
compuestas de foliolos oval lanceolados, con bordes
dentados. Flores de color rosa pálido, en densas
inflorescencias en forma de umbela, ramificadas.
Desprenden un olor intenso.
Crece en ambientes húmedos, en bosques húmedos y al
borde de las corrientes de agua desde las llanuras
hasta las zonas submontañosas, bordes de prados y
pastizales.
Se utilizan los órganos subterráneos (rizomas,
raíces y estolones). Al ser pulverizada, tiene un
color pardo claro y un olor típico, penetrante y
desagradable.
Mítica: Valere, en
latín, significa estar bien de salud, y se cree que
este es el origen del nombre de la valeriana. Se
utilizó como hierba medicinal, como eficaz sedante,
desde por lo menos el tiempo de la antigua Grecia y
Roma. Hipócrates describió sus propiedades, y Galeno
más tarde la prescribió como un remedio para el
insomnio. En la Suecia medieval, a veces se colocaba
en la ropa de boda del novio para evitar la
"envidia" de los elfos. En la Edad Media, se usaba
como remedio para combatir la epilepsia y llegó a
ser considerada una panacea. Se dice de ella que su
penetrante olor atrae a los gatos y por ello se la
conoce también como hierba de los gatos.
Principios activos:
Aceite esencial con valerianato, acetato de bornilo,
canfeno, pineno y limoneno, valeranona,
valepotriatos (iridoides típicos de la valeriana);
ácidos valeriánico, acetoxivalerénico y fórmico;
alcaloides –valerina, valerianina y catinina–.
Toxicidad leve. En medicina se usa la raíz o
habitualmente sus fitoextractos.
Propiedades:
Sedante, relajante muscular, hipnótica,
antiespasmódica, hipotensora, analgésica. Útil para
el equilibrio nervioso. Como somnífero, se
recomienda como alternativa natural al valium y a
otros productos sintéticos, de efecto más directo
pero que crean adicción. Se usa mucho como sedante y
calmante en el histerismo, manifestaciones
neurasténicas (insomnio, neurosis, calambres
abdominales –cólicos–, hiperexcitabilidad, etc.) y
en las afecciones menopáusicas. Se emplea en
trastornos convulsivos con buenos resultados, sola o
asociada a anticonvulsivantes.
Preparación y Dosis:
En infusión o decocción, hasta tres tazas al día.
También se presenta en tintura, en polvos,
pastillas, extracto fluido, jugo de raíz fresca,
aceite esencial y decocción para baños.
Precauciones:
Evitar durante el embarazo, la lactancia y en
niños menores de 3 años. Usada como somnífero,
administrar una hora antes de acostarse. Puede
causar una cierta dependencia, por lo que no se
recomienda usar de forma continuada por más de 15
días, dejando un periodo de reposo entre
aplicaciones de entre 15 y 20 días. No combinar con
excitantes como el té o el café, ni con otros
tranquilizantes. En caso de convulsiones infantiles,
consultar antes con un especialista. No administrar
aceite esencial a niños menores de 10 años.
Fórmulas:
Infusión contra ansiedad y estrés:
Ingredientes: Valeriana, Melisa, Pasiflora,
Hipérico y Anís estrellado, 20g. a partes iguales.
Preparación: Una cucharada sopera de la
mezcla por vaso de agua, se hierve por 2 minutos,
luego reposo por 10 minutos. Frecuencia:
Colado se puede tomar hasta 6 tazas diarias. No
presenta contraindicaciones.
Infusión contra el insomnio:
Ingr: 20g de raíz de valeriana, 20g. de
pasiflora, 10g. de flor de Amapola y lúpulo. Prep:
Hervir 2 minutos y reposo 10 minutos. Frec:
Luego de colado se bebe en caliente a pequeños
sorbos, medio vaso luego de la cena y otro medio una
hora antes de acostarse. En caso de insomnio agudo
agregar una o dos pastillas de valeriana, 1 hora
antes de acostarse.
Infusión hipotensora:
Ingred: Valeriana, Espino albar, Olivo y
Muérdago, a partes iguales. Una cucharada sopera por
vaso de agua. Prep: Hervir 1 minuto, infundir
durante 10 más y filtrar. Frec: Tomar dos
vasos al día, después del desayuno y de la cena.
Opcional endulzar con miel.
Resumen preparado para
visionchamanica.com por Ricardo Díaz Mayorga.
Publicado en Julio 10 - 2010.
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Investigación en la UN
Descubren nuevas
propiedades de la valeriana
Por: Elizabeth Vera
Martínez, Unimedios
Tomado de:
http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/descubren-nuevas-propiedades-de-la-valeriana/
Desde el siglo II a. C. la
valeriana ya se recomendaba para tratar el insomnio.
Hoy, esta planta es conocida por su acción sedante y
para combatir la ansiedad y el estrés; sin embargo,
sus beneficios podrían ir más allá. Estudios de la
UN hallaron nuevas propiedades que podrían ser
usadas contra las convulsiones y para el tratamiento
de enfermedades neurológicas como el Parkinson.
Foto de Víctor Manuel Holguín/Unimedios 
Durante
el consejo directivo de una prestigiosa empresa, a
puerta cerrada se escuchaban gritos y regaños. De
vez en cuando se veía desfilar a los miembros fuera
del recinto argumentando ir al baño, pero
aprovechaban el momento para sacar de su bolsillo un
pequeño frasco cuyo gotero llevaban a la lengua y un
poco más tranquilos volvían a entrar al salón a
seguir con la faena.
Al terminar la reunión, en las
canecas de basura reposaba una que otra botellita
vacía, en cuya etiqueta se leía ‘valeriana’. Al
parecer, la sustancia sí daba resultado, pues
finalizada la sesión, de la que parecía iban a salir
mal librados, ya no se les veía acalorados sino con
una expresión de tranquilidad como si nada hubiera
pasado.
La valeriana, planta nativa de Europa
y Asia, proviene del latín valere, que
significa estar saludable o fuerte, y se emplea
tradicionalmente como inductor del sueño y
tranquilizante.
Según los botánicos, existen 150
especies distribuidas por todo el mundo, una de las
cuales, V. pavonii, fue estudiada por
la química farmacéutica de la Universidad Nacional
Sara Emilia Giraldo, quien identificó en los
extractos de esta planta sustancias activas con
efectos anticonvulsivantes, es decir, que pueden
combatir, prevenir o interrumpir las convulsiones o
los ataques epilépticos.
Acción sobre el sistema nervioso
central
El Estudio Nacional de Salud
Mental realizado con apoyo de la Organización
Mundial de la Salud en el 2003 reportó que en
Colombia dos de cada cinco personas presentan al
menos un trastorno mental en algún momento de su
vida, siendo el de ansiedad el más prevalente
(19,3%). En su tesis doctoral dirigida por los
investigadores Javier Rincón y Mario
Francisco Guerrero, Sara Giraldo tuvo en cuenta
esta situación y la discapacidad asociada a
desórdenes mentales, por lo que centró su interés
científico en las plantas con actividad sobre el
sistema nervioso central (SNC), como Valeriana
pavonii. “Esta especie crece de forma
silvestre en los departamentos de Antioquia, Boyacá,
Cauca y Santander, entre otros, y es empleada de
forma tradicional para tratar casos de insomnio y
ansiedad”, explicó Giraldo, quien resaltó la
importancia de sus múltiples usos en indicaciones
populares.
Estudios fitoquímicos (sobre
compuestos químicos que desarrollan las plantas) y
farmacológicos con V. pavonii permitieron
identificar en fracciones de esta planta
extractos activos con potencial para contrarrestar
las convulsiones, la ansiedad y la depresión.
Anteriormente, el Laboratorio de
Farmacología Vegetal de Latinoamérica, Labfarve,
había estudiado esta especie y determinó su acción
como tranquilizante en estados de ansiedad y terapia
de iniciación en insomnios de conciliación no
relacionados con perturbación psiconeurótica, según
la clasificación del Instituto Nacional de
Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima).
Pero los estudios de la UN
identificaron efectos mayores en uno de sus
metabolitos. Se denomina Isovaleramid, y
es una molécula de tipo alcaloide, es decir, de
origen vegetal, reportada por primera vez en esta
especie de valeriana. Durante el experimento en el
que se comprobó su potencial, dicha sustancia fue
aplicada –en dosis controladas–a un grupo de ratones
(murinos) que reaccionaron de manera positiva a
estímulos eléctricos, mientras otros roedores que no
habían sido expuestos al tratamiento presentaron
crisis convulsivantes.
Según Giraldo, en la especie
pavonii también se encontraron metabolitos (del
tipo iridoides) reportados en otras especies de
valeriana, que podrían tener efectos
neuroprotectores, es decir, con posibilidad de ser
usados en el tratamiento de enfermedades
neurológicas como el Parkinson.
Más propiedades medicinales
La valeriana es una hierba perenne
con raíces gruesas y tallo hueco. Alcanza alturas
hasta de un metro y sus hojas están compuestas de 6
a 10 pares de folíolos opuestos, que son cada una de
las piezas separadas en que a veces se divide el
limbo (parte plana y visible) de una hoja.
En la medicina tradicional china se
le han dado varios usos, por ejemplo, para el
tratamiento de úlceras y acné. Su suministro oral
alivia malestares digestivos, flatulencias (gases),
deficiencias cardiacas, trastornos del tracto
urinario y angina (dolor de pecho).
Desde comienzos del siglo pasado esta
planta fue incorporada oficialmente a la farmacopea
(compendio de sustancias medicinales) de muchos
países en razón a sus antecedentes. Su componente
más importante es un aceite esencial –con un fuerte
aroma característico– al cual se le atribuyen sus
poderes medicinales.
Las cerca de 150 especies de
valeriana poseen propiedades sedantes del SNC,
de los órganos digestivos y de otros que son
regulados por el sistema neurovegetativo, y la
convierten en un valioso tratamiento para los
dolores de cabeza, los desórdenes nerviosos del
corazón y el insomnio, entre otros.
Según Giraldo, la comparación
cromatográfíca (análisis físico de los distintos
componentes de una mezcla que permite identificar y
determinar sus cantidades) entre las especies
pavonii y officinalis ha revelado una
mayor proporción de compuestos en V. pavonii,
los cuales podrían estar relacionados con su
actividad sobre el SNC.
La potencialidad anticonvulsivante de
las fracciones obtenidas se evidencia en la
presencia abundante de metabolitos tipo alcaloide e
iridoide.
Este es uno de los avances del
grupo de investigación Principios Bioactivos en
Plantas Medicinales del Departamento de Farmacia,
que continúa con el estudio fitofarmacológico (de la
actividad terapéutica de las plantas) y su
incidencia en el SNC para aislar, identificar y
evaluar biológicamente, in vitro e in vivo,
alternativas que contribuyan al tratamiento de las
alteraciones mentales, “cada vez más frecuentes
debido a las tensiones económicas, políticas y
sociales, entre otras, que deterioran la calidad de
vida de los habitantes”, concluye Sara Giraldo.
Reproducido de UN Periódico,
edición de Junio 13 - 2010.
Publicado por
visionchamanica.com en Julio 10 - 2010 |