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No obstante debemos recordar que mas allá de su
apariencia y las sustancias que hayamos podido
detectar, este organismo viviente de carácter
vegetal nos obsequia una gran gama de beneficios
para nuestra salud. A lo largo de la historia se han
comprobado sus virtudes medicinales en casos de
hipoacidez estomacal, espasmos, o falta de apetito.
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Plantas Medicinales
Ajenjo
Por: Emilce
López Díaz
Conocida
en la notación botánica como Artemisia absinthium. Este ser vegetal, familiar
cercano del girasol, la margarita, y el
crisantemo, es nativo de Europa y
actualmente crece silvestre también en
América, sobre todo en lugares alterados y
afectados por la actividad humana. Se adapta
a gran diversidad de climas y es muy poco
exigente en cuanto a los suelos; tiene buena
resistencia al frío y a las condiciones de
sequía.
Su nombre científico hace alusión a Artemisa,
diosa griega de la fecundidad y la
naturaleza; absinthium significa “sin
dulzor” indicando su sabor amargo. Conocida
desde la antigüedad ya por los egipcios,
transmitida después a los griegos, esta
hierba ha sido denominada la "madre de todas
las hierbas" en la obra "Tesoro de los
pobres"
Se conoce también como: Ajenjo mayor, ajenjo
común, ajenjo macho, ajenjo vulgar, Asensio,
Absintio, Ajorizo, Artemisa amarga, Hierba
Santa, Incienso, Estafiate, Hierba Maestra,
Alosna, etc. Es una planta perenne con un
intenso aroma, muy característico;
arbustiva, subleñosa, con tallo erecto muy
ramificado, que alcanza una altura variable
entre 50 y 120 cm. Hojas alternas,
pubescentes, color verde grisáceo en el haz
y gris plateado en el envés, sésiles o
largamente pecioladas, pinadas o bipinadas,
forma capítulos de flores pequeños,
hemisféricos, de color amarillo; en la base
de las flores aparecen brácteas de color
gris verdoso. Fruto aquenio de color
grisáceo. La raíz es pivotante, leñosa, con
numerosas ramificaciones laterales.
Toda la planta pero especialmente sus hojas
y flores encierran una sustancia aromática,
amarga y tóxica usada desde la antigüedad en
la elaboración del licor absenta, se trata
de un aceite esencial compuesto por tuyona
(componente principal), tuyol, proazuleno,
felandreno y otras sustancias. Igualmente
contiene un principio amargo de naturaleza
glucosídica llamado absintina, al que debe
sus propiedades digestivas, no tóxica, poco
soluble en agua y soluble en alcohol y éter;
además de otras sustancias como ácido
málico, pineno, ácido acético, ácido
isovaleriánico, etc.
No obstante debemos recordar que mas allá de
su apariencia y las sustancias que hayamos
podido detectar, este organismo viviente de
carácter vegetal nos obsequia una gran gama
de beneficios para nuestra salud. A lo largo
de la historia se han comprobado sus
virtudes medicinales en casos de hipoacidez
estomacal, espasmos, o falta de apetito.
Como todas las plantas amargas desarrolla un
efecto tónico sobre el estómago, aumentando
el apetito y estimulando la secreción de
jugos gástricos; conviene pues a los
inapetentes y a los dispépticos, no así a
los ulcerosos y a los de temperamento
sanguíneo. Por el hecho de aumentar la
secreción biliar, ejerce sobre el hígado una
acción favorable, descongestionante y de
estímulo de sus funciones; resulta apropiado
en los casos de insuficiencia hepática, y en
la fase de convalecencia de las hepatitis
víricas. El aceite esencial rico en tuyona
presenta acción vermífuga y emenagoga, es
decir, actúa sobre el útero (matriz)
provocando la menstruación y normalizando
los ciclos. Otros usos comunes son para
tratar la tos y gripa, también tiene
propiedades diaforéticas y antihelmínticas.
Esta planta nos puede ayudar si la tomamos
en infusión, agregando de 10 a 20 grs. de
ella por litro de agua. Logramos suavizar un
poco su amargor endulzando con miel de
abejas, se le pueden añadir otras plantas
como regaliz, menta, anís, mirto, albahaca,
hierbabuena, fresa silvestre y manzanilla.
Para los trastornos digestivos, se toman 1-2
tazas diarias, antes de las comidas. Para
los trastornos de la menstruación, se toman
2 tazas diarias, durante la semana anterior
a la fecha en que se espera la regla. Otra
forma de utilizarla es macerándola: se ponen
unos 100 g de flores secas en un litro de
aceite de oliva y se deja reposar durante un
mes. Una cucharadita de este aceite en
ayunas, y otra antes del almuerzo sirve para
las afecciones de la vesícula biliar.
Además de todas las bondades anteriores la
infusión de ajenjo es un eficaz insecticida.
Pueden rociarse con ella los animales
domésticos y las plantas. Como loción
aplicada sobre la piel, ahuyenta a los
mosquitos. Y colocando ajenjo seco en
saquitos de tela entre la ropa, evita
efectivamente la polilla.
Deben abstenerse del ajenjo las mujeres
embarazadas debido a su posible efecto
abortivo, así como las lactantes ya que se
elimina por la leche y resulta nocivo para
el bebé. Tampoco conviene a quienes padecen
úlcera gastroduodenal o gastritis.
Es importante recordar que puede ser tóxica
en dosis altas, generando temblores y
convulsiones.
Usar los poderes curativos de este ser
especial nos puede conferir una mejor
calidad de vida siempre y cuando lo hagamos
con respeto, prudencia y confianza. |
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