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Revolución Azul
Por el Agua, por la Vida
Una
revolución azul
Un
proceso que gota a gota se fortalece
Por: José
Antonio Torres Moreno.
Confluencia universitaria en apoyo al
Referendo por el Agua.
“La destrucción de los recursos hídricos,
de las cuencas fluviales y de los acuíferos
forestales es una forma de terrorismo.
Negarles a los pobres el acceso al agua,
al privatizar la distribución del líquido o
al contaminar manantiales y ríos también es
terrorismo”.
Vandana Shiva

Agua
pasó por aquí y, cate que, pronto no la
volveremos a ver. Colombia es un país al que
los Andes y la Amazonía han hecho
privilegiado, pues el agua se manifiesta en
las más diversas formas. Mares, caudalosos
ríos, lagunas, humedales, pozos
subterráneos, importantísimos páramos,
majestuosas nieves perpetuas… El agua corre,
asciende, desciende, se filtra, alimenta,
arrastra, limpia. Fluye. Sin embargo, este
proceso se encuentra seriamente amenazado,
así como las diversas fuentes hídricas.
Pese a que el planeta Tierra, y nosotros
mismos, somos tres cuartas partes agua,
parece que lo hemos olvidado y existe hoy
una obsesión por imponer modelos y
estrategias de producción-consumo que
atentan contra la naturaleza. Represas,
hidrovías, monocultivos a gran escala,
cloacas, urbanizaciones, TLC, IIRSA,
privatizaciones. Ya ni el agua escapa hoy a
las normativas del free market. La
tierra, el agua, las semillas, todo es
mercantilizado. Todo se entrega al mejor
postor, todo entra al juego del poder
arrogante.
Así, el agua brota como el mayor conflicto
geopolítico del siglo XXI. Entre los
espectros ambientales que amenazan a la
humanidad en el siglo XXI –el calentamiento
global, la destrucción de las selvas
tropicales, la pesca oceánica excesiva-, la
escasez de agua dulce ocupa el primer lugar
de la lista, particularmente en el mundo en
desarrollo. Las malas noticias en torno al
agua no son cosa sólo del futuro: hoy día,
aproximadamente 1200 millones de personas
beben agua no potable y cerca de 2500
millones carecen de sanitarios o de sistemas
de drenaje adecuados. Junto a esto, el
despilfarro de agua aumenta, así como la
contaminación de las fuentes hídricas, la
destrucción de hábitats clave como los
páramos, el desmantelamiento de acueductos
comunales, los distritos de riego para los
monocultivos, y las alzas en las tarifas de
los servicios de acueducto (que alcanzan
incrementos de hasta un 226%).
El gobierno actual, empeñado en la
“seguridad democrática” y el inversionismo
extranjero, busca afanosamente hacer los
mercados más atractivos para la inversión
privada. Y el agua no escapa a este afán
mercantilista. El afán de “progreso” ha
suscitado la transformación de las aguas en
baratijas a negociar, a entregar al mejor
postor como parte del libre comercio. Por
eso se privatizan los acueductos, se
expropian territorios ancestrales, se
implementan megaproyectos y se violenta la
soberanía de los pueblos sobre los
territorios y los patrimonios naturales.
América Latina sigue trabajando de
sirvienta, continúa existiendo al servicio
de las necesidades ajenas, del hambre y la
sed que tienen las grandes economías de
biodiversidad, de tierras, de energía, de
aguas…
El fenómeno de “El Dorado” aún subsiste,
aunque con matices azules, verdes, rojos… El
saqueo continúa y a cambio qué queda: una
soberanía hipotecada, selvas y culturas
devastadas, una miseria más extendida y unas
riquezas aún más concentradas. La “conquista
del agua”. Pero nos hemos acostumbrado a
quedar satisfechos con migajas, sobras,
farándula e ilusiones. Cada día hay más
gente, hay más daños al ambiente, hay más
daños a los acuíferos, hay más miseria y,
¿qué estamos haciendo? Se viene una crisis,
cantada y, ¿qué estamos haciendo? Las aguas
se vienen privatizando, las fuentes hídricas
se someten al control privado, se provoca y
se negocia la sed y, ¿qué estamos haciendo?
Se generan y extienden paisajes de miseria,
se destruyen la memoria y el encuentro, se
erosionan los suelos y el espíritu y, ¿qué
estamos haciendo?
No obstante, gota a gota, la resiliencia se
fortalece y una revolución azul emerge,
brota, fluye. Nacen iniciativas fruto de la
indignación que provoca un modelo que nos
condena a la miseria y que privatiza los
patrimonios naturales. Iniciativas como el
Referendo por el Agua impulsado por
distintas organizaciones y colectivos
sociales con el fin de defender la soberanía
y la conservación de la biodiversidad, así
como un derecho vital como es el libre
acceso al agua. Sin agua no hay vida y
resulta absurdo el privatizarla. Así que
este referendo se construye como una
oportunidad para refrescar la soberanía y la
participación política y para repensar las
maneras como nos estamos organizando e
interactuando con la naturaleza.
Las tarifas en los servicios de acueducto y
alcantarillado han tenido un exagerado
incremento y simplemente, al que no tiene
con qué pagar, le “cortan el chorro”,
violentando un derecho vital. Y la cobertura
real de acueductos no es la mejor en el
país, pues en las capitales de departamento
es apenas del 66.4% y en las cabeceras
municipales, del 30.5%. Por lo tanto,
básicamente con el Referendo por el Agua
se quiere:
–Que el acceso al agua potable sea un
derecho vital.
–Que se garantice un mínimo vital gratuito
para los hogares colombianos.
–Que los servicios públicos de acueducto y
alcantarillado no se privaticen y sean
prestados por entidades públicas o por
acueductos comunitarios sin ánimo de lucro,
con participación y control social.
–Que se garantice la efectiva conservación
del ambiente para que haya agua abundante y
limpia.
Pues, no queda más que recordar que todos
somos agua y, por lo tanto, debemos luchar
por su conservación. En nuestras manos está
el apoyar y sacar adelante este referendo,
esta oportunidad, esta lucha por la vida,
por la memoria, por la justicia, por la
soberanía. Es una lucha contra esos modelos
que nos dicen que no hay “otra opción” más
que hipotecar nuestras vidas, nuestros
derechos, los territorios y la
megadiversidad de sus patrimonios naturales.
Cada uno de nosotros decide, ¿aguas libres o
privatizadas?
Tu firma marcará la diferencia…
Para más información sobre el referendo
visiten:
www.ecofondo.org
;
aguabienpublico.spaces.live.com ;
www.aguayreferendo.blogspot.com
REFERENCIAS
GALEANO, E. (1983). Las venas
abiertas de América Latina, Siglo
veintiuno editores: Bogotá.
MONTAIGNE, F. (2002). La
presión del agua, National
Geographic en español, septiembre de 2002,
pp. 2-33.
ROBLEDO, J. E. (2008). Con las
privatizaciones, la gente deja de comer para
pagar las tarifas de agua,
intervención en la Comisión Quinta del
Senado de la República de Colombia, 20 de
mayo de 2008.
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