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La descripción que se hace a continuación es una generalización del
conocimiento directo del autor con las etnias mencionadas y con diferentes
Taitas (médicos tradicionales), en el Sur de Colombia: departamentos de Putumayo, Caquetá, Amazonas
y Nariño.
Como este artículo circula a nivel internacional es necesaria una
aclaración:
La mezcla de Banisteropsis caapi (ayahuasca o yagé) con chacruna (Psichotria
viridis), es la misma utilizada por las iglesias ayahuasqueras del Brasil:
Santo Daime, UDV y Barquiña, en las que el brebaje, “vino del alma”, es
utilizado ritualmente por estas organizaciones eclesiales sincréticas,
fenómeno específico del Brasil, con una raíz, no contemporánea, con el mundo
indígena del noroccidente amazónico, y con una proyección ya internacional.
En estas iglesias Ayahuasqueras la mezcla es denominada Daime y su ingestión
tiene carácter de “comunión” o “sacramento” –según la terminología
religiosa–.
Considero pertinente marcar la diferencia entre las dos mezclas, con
chacruna o con chagropanga, que marca a su vez la diferencia entre dos
modalidades de uso del “bejuco del alma”: la de las iglesias brasileñas y la
de los Taitas, Yachas, chamanes, o médicos tradicionales indígenas de las
etnias del piedemonte andino-amazónico, noroccidente de la olla amazónica, y
más específicamente de entre ellas, las del sur colombiano.
Al respecto de esa diferencia, viene al caso citar a la antropóloga
brasileña Bia Labate, fardada del Santo Daime, quien describió así su
percepción: “Por mi experiencia personal en Perú y en Colombia la ayahuasca
y el yagé son bien diferentes del daime o hoasca, tanto en términos de
apariencia, gusto, olor, textura (en Perú generalmente muy espesa), como en
los efectos propiamente dichos (son sobretodo extremadamente vomitivos; la
ayahuasca indígena en Colombia con Dyplopteris en vez de Psichotria es más
violenta; yo clasificaría sus efectos como más “salvajes”, haciendo eco a la
imagen de purgatorio presente en Taussig 1993” [Bia se refiere a TAUSSIG
Michael. Xamanismo, colonialismo e o homem selvagem. Sao Paulo, Paz e Terra,
1993. Hay edición reciente en español (2002) editada en Colombia por
Editorial Norma].
La cita de Bia es traducción al español del autor y tomada de: LABATE,
Beatriz Caiuby. A reinvencao do uso da ayahuasca nos centros urbanos. Campinas, SP Brasil, Mercado de Letras, 2004.
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El Yagé – Breve
descripción etnomédica
Por: Ricardo Díaz Mayorga*
Para un grupo de médicos en Bogotá fue
escrita esta breve descripción. De manera sintética se enumeran las
características culturales, étnicas, médicas, químicas, sicológicas
etc., de la aplicación de este recurso de la Medicina Tradicional
Indígena del Putumayo, Colombia.
El brebaje conocido como yagé, es una preparación de diversas
comunidades étnicas del piedemonte andino-amazónico, asentadas desde el sur
de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, y utilizada con fines medicinales y
purgativos.
El nombre “yagé” es propio de las comunidades indígenas de la zona descrita
en Colombia, particularmente los cofanes, sionas, ingas, coreguajes y kamsás.
En los restantes países el nombre más conocido es ayahuasca, término de
origen quechua que se descompone en aya: alma, espíritu; y
huasca: bejuco,
liana. Se podría traducir entonces, como “bejuco del alma” o “liana del
espíritu”.
La preparación más difundida incluye por lo menos dos plantas: el bejuco
denominado igualmente “yagé” (Banisteropsis caapi) y la planta llamada
“chagropanga” (Diplopteris cabrerana), en la preparación propia del área
colombiana, puesto que hacia el sur la planta asociada al bejuco en la
mezcla, es la rubiácea conocida como “chacruna” (Psychotria viridis), pero
el resultado es similar. (Véase nota en columna izquierda)
Preparación: El brebaje es preparado por cocción de las dos plantas durante
un día hasta obtener un “punto” que saben identificar los Taitas (o chamanes) o sus
cocineros designados. Previo a la cocción el bejuco ha sido cortado en
trozos –cuando se han dado por lo menos 5 años de su crecimiento– macerado y
desfibrilado al máximo, y se echan a cocinar en agua porciones iguales del
bejuco así tratado con las hojas de la chagropanga. Luego de obtenido el
“punto”, la mezcla se deja en reposo y puede ser utilizada al cabo de un día
y bien almacenada sus efectos permanecen inalterables hasta por más de un
año. El aspecto del brebaje es de color ocre, o mejor, variaciones de ocre
de más claro a más oscuro según la preparación y las características de los
componentes. Su sabor es amargo. Su olor es acre, avinagrado.
Otras preparaciones: No se puede hablar de una mezcla “estandarizada” del
brebaje, incluso las características pueden ser muy particulares según el
taita o chamán que dirige la preparación. Pueden haber otros componentes
asociados que den más “fuerza” a la mezcla; por ejemplo, algunos chamanes
del Alto Putumayo le agregan borrachero (Brugmansia), e incluso otros
componentes que hacen parte del secreto personal del chamán. Sin embargo,
hoy en día, es consenso que la mezcla más convencional es la de el bejuco
con la chagropanga.
Uso ritual: La mezcla es utilizada, de manera tradicional, por los chamanes
o médicos tradicionales indígenas, en ritual nocturno que ellos dirigen y
que está acompañado por cantos arcaicos e invocaciones, sahumerios, toques
de música con armónicas, rondadores, flautas, bombos y otros instrumentos de
percusión –cascabeles, por ejemplo–, además de danzas interpretadas por los
taitas. El ritual se inicia con la repartición de la dosis para cada
participante. Dicha dosis –aunque variable según el chamán y el grado de
concentración de la mezcla, así como de la persona y la experiencia anterior
que tenga con el brebaje, situación que tiene en cuenta el Taita para
decidir la cantidad que le sirve– puede ser de entre 20 y 40 cms3. Luego de
esa primera toma el brebaje comienza a hacer efecto pasada una media hora a
45 minutos. Al cabo de hora y media de haber sido repartida la primera
dosis, el Taita ofrece una segunda para quienes no hayan tenido efecto o
quieran repetir. En adelante, los participantes podrán pedir tomas
adicionales según su estado particular y el Taita decidirá si suministra
tomas adicionales a quienes le soliciten. Cada toma adicional es normalmente
inferior a la primera. Los tomadores de yagé más veteranos pueden tomar en
una misma sesión hasta unas 4 ó 5 veces. Son muy extraños los casos donde
esa cifra se sobrepasa.
El efecto de una sola toma puede durar unas dos horas. Hablamos del efecto
de trance o de Estado Modificado de Conciencia, en el que en ningún momento
se pierde la conciencia, solo que se vive un estado de “conciencia
ampliada”, del que normalmente las personas recuerdan todo lo ocurrido y las
visiones tenidas, así en muchos casos no sepan expresar en lenguaje verbal
el contenido de esas visiones. Obviamente que las personas que toman una
segunda, o tercera toma viven una prolongación de su estado de trance, sin
perder en ningún momento la conciencia, aunque físicamente puede ocurrir que
la persona se mueva torpemente, como en estado de borrachera, o que sienta
que no se puede poner en pie del sitio donde se halle ubicada.
El momento culminante del ritual es el procedimiento de
sanación o “limpia”
que ejecuta el taita sobre cada participante, en el que ayudado por un ramo
de hojas llamado wairasacha, canta y danza alrededor del paciente sentado
con el torso desnudo, soplando y chupando en sitios determinados del cuerpo
para ejecutar la limpieza.
En la mañana siguiente posterior a la toma, no existen situaciones que se
puedan asimilar al “guayabo” o “resaca” cuando se consume alcohol u otros
sicotrópicos. No hay –o solo en casos muy extraños– dolor de cabeza o
malestar. Normalmente las personas viven una situación de gran lucidez sobre
sus asuntos y sobre su vida además de una visión optimista sobre su futuro.
Hay alegría y normalmente una sensación de energía extra, que permite que
las personas funcionen en sus actividades habituales sin gran dificultad. Es
también frecuente que posterior a la toma las personas tengan propensión a
hablar sobre su experiencia y sobre muchas cosas de las que sienten ahora
que tienen una gran claridad.
Composición y reacción química: El análisis químico ha identificado el
componente activo del yagé como del grupo de las harminas, de entre un grupo
de alcaloides betacarbonílicos. El componente activo de la chagropanga es la
triptamina, o más precisamente la DMT –dimetiltriptamina–, componente
considerado responsable de la producción del contenido visionario de la
experiencia. Las triptaminas solo son efectivas por vía oral si se acompañan
de un inhibidor de la MAO –monoaminoxidasa–, una enzima presente en el
sistema digestivo, y que es para el caso el papel que juegan los
betacarbonilos, haciendo posible el efecto visionario.
Efectos probables:
Los componentes señalados ubican el yagé como un sicotrópico, o sea una
sustancia que influye sobre el sistema nervioso central. Distinguiendo
dentro de esa definición de sicotrópicos 3 grandes categorías: Activantes
(anfetaminas, cocaína, heroína, etc.); Depresores (alcohol, marihuana, etc.)
y Visionarios o enteógenos. El yagé se ubicaría dentro de este último grupo,
junto con los hongos psilocíbicos, el peyote, el sampedro, el yopo, las
brugmansias y entre los sintéticos el LSD y el éxtasis.
La denominación “enteógeno” fue establecida por los especialistas en el tema
desde hace unos 20 años, en reemplazo de la denominación “alucinógeno” que
ha adquirido una connotación peyorativa y patológica. La denominación
enteógeno, de etimología griega, designa la característica de estas
sustancias de producir una experiencia “extática” y que se traduce como
“dios en mí” o “que genera la divinidad en mí”.
Talvez ha sido este el tipo de efecto que más se ha señalado y más se ha
estudiado en el yagé, incluso en desmedro del efecto purgativo y físico que
lo ubica como recurso de medicina preventiva, puesto que limpia, desintoxica
y fortalece el cuerpo físico. Esa desintoxicación que produce el yagé, puede
entenderse también como una reconexión de las personas con su profundidad
instintiva, con las raíces de su propia naturaleza física. De manera
hipotética, ya que no hay una casuística experimental documentada, puede
afirmarse que la toma de yagé hace reaccionar y fortalece el sistema
inmunológico del cuerpo humano.
Pero no es conducente entender el efecto del yagé de manera parcial. Su
mejor comprensión es en su efecto integral, mas hoy día que se insiste en el
carácter psicosomático de muchas de las enfermedades. Por eso el efecto de
“purga” puede extenderse también al nivel mental y espiritual.
En el nivel psíquico, pueden aplicarse conceptos como el de “catarsis”, que
se entiende como purga o depuración de emociones y sentimientos a través de
la descarga o develamiento de sensaciones y eventos acumulados o escondidos
en el inconsciente.
En el nivel mental, el de la construcción de racionalizaciones y
argumentaciones por nuestra mente, la purga puede ser comprendida por el
efecto “dialógico”, o de “desdoblamiento” de nuestra mente en el momento del
trance: aparece dentro de ella un interlocutor que pone en cuestión la
divagación y el diálogo auto-justificativo interno. De esta manera, podemos
decir que la purga en el nivel mental significa un ajuste en nuestra forma
de conceptualizar, establece un límite a nuestras especulaciones mentales.
Más complejo aún es comprender el efecto purgativo en el nivel espiritual.
Es la confrontación con nuestra realidad más profunda, la que toca dentro de
nuestro ser con la dimensión del Misterio, o de “lo innombrable”, y que
adquiere las formas de representación de las creencias en que hemos sido
formados o que hemos adquirido a lo largo de nuestra historia personal. Es
allí donde se pueden revelar todo tipo de fábulas o ilusiones, o también las
visiones en las que se manifiesta nuestra metáfora personal de la divinidad
y donde construimos nuestro altar íntimo de sentidos, significaciones y
símbolos, útiles para orientar y dar sentido a nuestra vida. En esta
dimensión podemos entender el efecto purgativo como la reconexión con un
“orden” que percibimos de la realidad y de las cosas. Dicho orden, o
armonía, es inefable –inexpresable en palabras– y se manifiesta cumplidas
todas las etapas purgativas anteriores.
Toda la experiencia puede llevar a una expansión de conciencia, a un aumento
en la capacidad de abrirse a nuevas experiencias, a nuevas formas de
percibir y entender la realidad, lo que puede redundar en el estado general
de salud y en propiciar por tanto una vida más satisfactoria y productiva.
*Ricardo Díaz
Mayorga, director de la revista “Visión Chamánica”, de www.visionchamanica.com y director del evento “Seminario-Taller-Ritual Yagé Terapéutico”.
Octubre de 2004.
Bibliografía
Richard Evans SCHULTES
y Robert F. RAFFAUF, “El bejuco del alma”, Ed. Banco
de la República, 1994.
Germán ZULUAGA R.,
“El aprendizaje de las plantas: en la senda de un conocimiento
olvidado”, Ed. Seguros Bolívar, 1994.
Josep Ma. FERICGLA,
“Al trasluz de la ayahuasca”, Los libros de la liebre de
marzo, 1997.
Gary DOORE
(Ed.), “El viaje del Chamán. Curación, poder y crecimiento
personal”, Editorial Kairós, 1993.
Richard YENSEN,
“Hacia una medicina psiquedélica. Reflexiones sobre el uso de
enteógenos en psicoterapia”, Los libros de la liebre de marzo,
1998.
UMIYAC,
“Encuentro de Taitas en la Amazonía Colombiana. Ceremonias y
Reflexiones”, ACT, 1999.
Gerardo REICHEL-DOLMATOFF,
“El chamán y el jaguar”, Siglo Veintiuno Editores, 1978.
Jeremy NARBY,
“La serpiente cósmica, el ADN y los orígenes del saber”,
Takiwasi, 1997.
José María POVEDA
(Editor), “Chamanismo. El arte natural de curar”, Ediciones
Temas de Hoy, 1997.
Michael TAUSSIG,
“Chamanismo, colonialismo y el hombre salvaje. Un estudio sobre
el terror y la curación”, Grupo Editorial Norma, 2002.
Bia LABATE
y Vladimir SENA (Compiladores), “O Uso Ritual da Ayahuasca”,
Mercado de Letras, 2002.
Bia LABATE,
“A reinvencao do uso da Ayahuasca nos centros urbanos”,
Mercado de Letras, 2004.
Revista
“VISION CHAMÁNICA”, No.1 Feb. 1999, No.2 Feb. 2000,
No.3 Dic. 2000.
Website:
www.visionchamanica.com
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Comentarios
Deseo tener
más información. Me interesa. Gracias. Dios bendiga tu tiempo y
tu historia.
Mauro Motta
Enero 15 - 2008
Es muy interesante y me gustaría saber más al
respecto, gracias.
Janeth
Enero 23 - 2008
Para mí éste artículo es bueno ya que te brinda una
gran información acerca de estos rituales con los diferente tipos de
planta. Me gustaría visitarlos y así aprender más sobre estas
plantas.
Tony Santiago Hernández
Febrero 1º - 2008
Re/ Aquí te esperamos en nuestro STR Yagé
Terapéutico. |
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